Los días seguían pasando y Alba no podía regresar a casa aún. Se comunicaba con sus padres a diario, quienes estaban realmente preocupados pero cada vez parecían perder más la esperanza de que su hija volviera pronto. A pesar de todo, nunca dejaron de culpar a Alba.
Si no hubieras tomado una decisión tan impulsiva esto nunca hubiera pasado — Decía su madre.
Es verdad, ahora estás pagando las consecuencias, nos desobedeciste — Decía su padre.
Eso no es así, no es mi culpa que haya un virus que e