Capítulo 29 No soy gay.
— Tu sí que eres un custodio con vocación. — rubia, de ojos azules, figura de revista y lencería de actriz porno, un sueño para cualquier hombre, pero a él no le causo nada.
— No sé lo que tu cabecita te haga pensar, pero yo no soy gay. — respondió cuando comprendió lo que guardaba los dichos de la rubia, los ojos de Ámbar viajaron por todo el largo cuerpo del caimán, una mirada tan lasciva que despertaría el libido de muchos, pero nuevamente Sandoval solo la veía con curiosidad, como si de un