Capitulo 52 Nada está prohibido.
Al fin se decidieron por tomar las cosas con calma, mientras Carlos comenzó su nuevo empleo en la mafia de Chicago, Felipe se dedicó a abrir su empresa de organización de bodas, si bien vivían juntos, en el mismo edificio donde los demás latinos se habían mudado, ocuparon tres años para conocerse, no solo de forma sexual, sino también sus carácter y estilo de vida, fue un proceso largo, donde no todo era color de rosas, en especial cuando Felipe despertaba su lado bromista, y el caimán sufría l