Capítulo 27 Cuarta puerta a la derecha.
— ¡Lo sabias! ¡No puedo creer que tu sabias lo que pasaba con mi hermano y no dijeras nada! — Eros había perdido el derecho de enojarse o así sea gritarle a su esposa siete años atrás, cuando él mismo la había herido, pero ahora nada le importaba, no al ver el dolor en su pequeño hermano. Con asombro Sandoval vio como el ruso se colocó de pie y cubrió el cuerpo de la princesa Bach de la mirada furibunda de su esposo Eros, quien al verlo allí en medio de ellos quiso quitarlo, obteniendo como res