Punto de vista de Eliana
Nadie debía saberlo, al menos no ahora. Mi corazón se aceleró de miedo.
—Al crecer, siempre lo admiraste; siempre quisiste estar en su compañía cada vez que podías. Los niños ven más de una persona que los adultos.
No se me ocurría nada para cambiar de tema. Tal vez si sacaba a relucir algo más…
—Tía…
—Sé que probablemente no estés de acuerdo, pero es verdad. Los niños pueden ser muy tontos a veces, pero también son listos. Te vi crecer, así que lo sé.
Vaya, ya