Punto de vista de Liah
Tanto Bruno, como Mateo y Abel están inconscientes, y yo estoy en medio de todo esto y sin saber qué hacer.
Intento buscar mi celular, pero ni siquiera lo encuentro, así que con dificultad, salgo del auto e intento detener algún carro que me puede auxiliar.
Mientras lo hago, escucho un quejido, por lo que corro rápidamente al carro y me percato que se trata de Mateo quien se acaba de despertar.
–¿Qué fue lo que pasó? –pregunta Mateo confundido.
–Mateo, ayúdame por favor.