—Giselle, ya puedes regresar a tu habitación y no salgas de ahí hasta que yo te lo ordene —nos interrumpe la madre de Oliver y gracias a ello es que me contengo de seguir discutiendo con la mujer frente a mí.
Subo hasta mi habitación y casi al instante la señora Chantal cierra la puerta con llave para evitar que salga de aquí. Cuando creo que se ha marchado comienzo a revisar tanto mis cajones como el clóset y puedo darme cuenta de que estuvieron rebuscando entre mis cosas.
Me dejo caer en la c