Después de una semana recorriendo el mundo con Lucio a mi lado, Tania me llama. Quiere que lo lleve de vuelta, lo extraña mucho. Sonrío al escucharla. Sé que es así, por lo que tras dejar la última reunión llevo a mi hijo nuevamente a la villa de los Li. Ella nos recibe en la puerta y abraza a mi hijo con fuerza.
—Al fin volviste, la abuela te extrañaba —le dice y mi pequeño le asegura que pasará la próxima semana con ella. Es muy dulce y todos lo notamos.
—Debo irme, no quise mandar a Lucio