Elisa se levantó de la cama y con una mirada furiosa me reta.
-¿Qué es lo que quieres?-Jamás la había visto así, era otra Elisa. Se aventó a mi, mientras me reclamaba con enojo.
-Sabes algo, ¡Lárgate!. ¡Lárgate de la casa!-Sus ojos se agrandaron tras escuchar mi pronta e inesperada respuesta. Si, jamás la había corrido de casa, pero creo que ya fue suficiente, no la quiero ver.
-¿Y para donde me voy a ir?, ¿vas a dejar en la calle a tu hermana?– Se excusó de una manera tan deprimente.
-No me im