-¡Mamita!-gritó Alan mientras entra sin avisar, inmediatamente nos separamos.
-¿Que pasa hijo?-Preguntó Deivis sonriendo.
-¿Se están abrazando?-cuestionó Alan con las cejas fruncidas.
-Alan, tu madre y yo, decidimos darnos-Le tape la boca a Deivis con mis manos, estaba apunto de decir una estupidez.
-Hijo ve a jugar, luego hablamos-le hago señas para que se aleje, él me hace caso y se va sin problemas, este niño cómo siempre. Pero luego se devuelve de tope.
-Mamá, solo vine a preguntar algo y n