Ava y Emily con premura se pusieron a recoger los objetos del bolso. La joven se levantó de repente y por la ventana observó a la figura de negro subiendose a un auto azul bastante lujoso, pero que el portero retuvo para pedirle su identificación o algo parecido; aun había tiempo. Las palmas de las manos de Ava le cosquilleaban de la desesperación y solo deseaba saber la identidad de aquella persona de negro.
—Ava… en serio, esto es una locura y necesito que me expliques todo, por favor. Además