Karen llamó a doña Daniela para que se parara a su lado y también llamó a Patrick, un investigador encubierto que trabajaba para la familia Busch. El hombre alto y con sobrepeso pasó al frente sin voltear a ver a Daniel, luego le entregó a Karen una carpeta amarilla y se dirigió hasta el fondo del salón y encendió un dispositivo que mostraba imágenes en la pared.
Sin borrar aquella sonrisa triunfal, Karen tomó la palabra y volteó a ver a Ava, quien se encontraba abrazándose a ella misma para ap