NARELYS
Ya habían pasado dos años desde que mis amigas Alex, Yuslevi y yo habíamos decidió dejar Venezuela y probar nuestra suerte aquí en Gringolandia. La verdad los comienzo nunca son fáciles, lo digo yo que tuve que pelear con uñas y dientes para poder ser la secretaria del señor Abernathy.
—¡Ese alemán abusador nunca escucha lo que yo le digo! —se seguía quejando Yuslevi, la verdad es mi amiga pasaba más tiempo quejándose de su jefe que hablando de otra cosa, ya era un tema al que Alex y y