CAPÍTULO 62. ¿QUIÉN TE DEJÓ ENTRAR?
Sentado sobre una banca de frío cemento, dentro de los separos de la comisaría se encontraba Mason, rodeado de sujetos que se veían de mala calaña, al menos es lo que pensaba él, quien portaba una camisa de vestir azul cielo y un pantalón gris oxford.
Tenía las manos juntas y el rostro inclinado, intentando mitigar la repulsión y el asco que sentía al permanecer encerrado ahí. El hedor a sudor combinado con alcohol, marihuana y otras substancias, le tenían el estómago revuelto. Mira qué acusarl