En la fiesta.
En otra mesa.
—Esos van rápido —comentó Dante con asombro.
Ysabelle estaba alegre.
—Eso veo.
—¿Y cómo te sientes, amor? —le preguntó Christopher.
—Bien, lo que tengo es hambre —contestó Ysabelle.
—Déjame buscarte algo —dijo él levantándose.
—Vamos juntos —dijo su mujer.
—Claro.
Ysabelle y Christopher se dirigieron a la mesa de bocadillos; al llegar, se acercaron dos excompañeros de la última novela en la que trabajaron juntos de protagonistas.
—¡Ysabelle!, ¿cómo estás? —le pr