Los policías entraron a todas las secciones de la redacción del diario, rebuscando en los cajones, las gavetas, los desvanes, abriendo los aparadores, los casilleros, los cajones y las cajas y también miraban los archivos de las computadoras. El director Roosevelt sudaba y pasaba constantemente un pañuelo por su frente. Hill también estaba embozado en sus hombros. Los dos estaban muy asustados y sus miedos nos contagiaban de más pánico y pavor entre nosotros.
-Hola señorita Lucescu-, me s