Capítulo 60
Esa misma noche hice el amor en forma intensa con Waldo, en mi casa, satisfaciendo mis deseos de hacerlo otra vez con él convertido en hombre lobo. Las ansias las tenía de siempre y era una excitación irrefrenable y demasiado candente. Las noches en mi alcoba se habían transformado en un delirio demasiado intenso y candente. Lo imaginaba en su máxima virilidad y la candela me incineraba las entrañas, me volvía una gran pila de carbón humeante y hasta me hacía un ovillo en la cama, imaginándome