El país se encontraba sumido en el caos. Se habían confirmado fraudes y corrupción en el poder. La situación del presidente Flanagan era ya insostenible. No solo nuestro diario estaba abocado y centrado en denunciar y descubrir delitos en palacio de gobierno, sino también el capitán Trevor, porque se sindicaba al mandatario de estar involucrado en crímenes ejecutados por sicarios contra ex colaboradores en las acusaciones de cohecho, malversación de fondos, contratos fantasmas y gastos sin ex