Una semana. Una m*****a semana desde que fernanda desapareció.
No tenía ningún rastro de ella, ni una pista, nada, absolutamente nada que me acerque a ella. Mi frustración por no encontrara a Mía no paraba de crecer, mi ira contra Mario se acumulaba mediante los minutos pasaban y, mi miedo, subía y bajaba, recorriendo cada célula de mi cuerpo.
-Deja de moverte, me mareas. – dice Logan frustrado al ver que no dejaba de moverme de un lado a otro.
No podía estarme quieto, iba de una esquina a