Mundo ficciónIniciar sesiónYa son más de tres días en los que evito a Alejandro, llego a la oficina, me oculto en el despacho de Santiago y después salía a escondidas. No estaba preparada para sus preguntas, su mirada acosadora y su, aunque muy tarde, disculpas. Simplemente no quería verlo, y después del abrazo que tuve con Santiago en el pasillo, no estaba segura de hacia dónde se inclinaban mis sentimientos, y menos, quería complicarlos con los que sentía







