Luego de algunas horas de vuelo al fin llegan a Alemania, el frio que estaba haciendo era tremendo ya Alana se había acostumbrado al clima de Madrid
-¡dios! No me acordaba del frio tan fuerte que hace aquí – Adal se quita su saco y se lo coloca encima de sus hombros – ¡oye, no! Te vas a enfermar
-nena, yo naci aquí este clima esta bien para mi
-estas mal
-mejor entremos al auto
Manejan por 2 horas hasta que llegan a una casa grande un poco alejado de todo lo único que tenía alrededor era árbole