Salí de esa habitación en un llanto de lágrimas, no podía creer que había dejado a la persona que más amaba en el mundo. Pero sabía que no podíamos estar juntos. Sabía que el destino en ese momento, nos quería separados.
Al llegar a la sala de esperas, me encuentro con el hecho de que mis padres y David ya estaba en el lugar. Se les veía realmente preocupado mientras hablaba con Susana y Tom.
–Mija. –Expreso mi padre al verme llorar. –¿Por qué estas llorando? Se supone que William esta bien, ¿o