Por la mañana soy despertada por la luz del sol, ya que alguien había abierto las cortinas. Era brillante y escandaloso, tanto que me puse las sábanas encima de la cara.
–Debe de despertar. –Escucho la voz melodiosa de Rick, parecía estar de buen humor.
–¿Por qué tan temprano? –Balbucee cansada, quería seguir en cama.
–No es temprano, ya es la una de la tarde. –Me avisa.
Yo de inmediato me levantó de la cama asustada, jamás en la vida había dormido tanto, era incluso un pecado para mí, ya qu