Tuvimos que regresar hacia el departamento. No dije ni una palabra en cuanto nos trasladamos de la fiesta, hacia nuestro lugar de hospedaje. Tenía muchas cosas pasando por mi cabeza. William lucia terrible, todo bañado de sangre, así que antes de partir de la fiesta de Luis, se le fue prestado un traje que le quedaba bastante grande, pero supuse que ese era su castigo por haber sido tan agresivo.
William tampoco dijo nada durante el camino, al parecer no se le veía retractado por sus acciones,