Mundo ficciónIniciar sesiónEMILY
La mañana se deslizaba tranquila mientras Nicholas y yo compartíamos un desayuno relajado en nuestra casa. El aroma del café llenaba la cocina, y la luz tenue del sol filtrándose por las cortinas creaba un ambiente acogedor. Sin embargo, la paz se volvió momentáneamente interrumpida cuando Nicholas, disculpándose con una sonrisa, me informo que no podría llevarme a la oficina ya que tenía una







