El día que había estado esperando finalmente llegó. Me encontraba en la sala de estar, mirando mi reflejo en el espejo mientras ajustaba la corbata. Intentaba mantener la calma, pero la verdad es que los nervios me estaban ganando. Mis dedos temblaban ligeramente mientras revisaba los últimos detalles en mi celular. Todo tenía que salir perfecto. Había planeado este momento al milímetro, y nada podía salir mal.
De repente, escuché unos pasos ligeros en la escalera. Levanté la vista, y mi corazó