El tiempo se deslizaba como arena fina entre mis dedos, y la promesa de un nuevo capitulo en nuestras vidas se materializaba en la forma de una fiesta de revelación del sexo de nuestro bebe. Nuestro hermoso jardín, una extensión de serenidad y belleza natural, fue el escenario perfecto para este acontecimiento tan especial.
Nuestro hogar, testigo silencioso de nuestras luchas y triunfos, estaba ahora adornada con luces titilantes y una exuberancia festiva que anticipaba la alegría que nos aguar