DAVID
Me desperté y la primera imagen que vi fue la de Sarah dormida a mi lado. Se movía ligeramente, buscando calor. La acurruqué, atrayéndola más hacia mí, y vi cómo su expresión se relajaba al sentirse abrigada. Me quedé observándola por unos minutos, maravillado por su belleza y serenidad. Le di un suave beso en la comisura de sus labios y acaricié su rostro con mi mano, dibujando cada contorno. Después de un rato, me quedé dormido a su lado, feliz por lo que estaba viviendo.
Cuando despert