El suave murmullo de pasos llenó el aire, seguido por la voz de James:
- ¿Qué es lo que ha pasado?... No creo que sea seguro que vengas a la oficina. El esposo de mi prima te vio y ya está sospechando y cualquier paso en falso puede perjudicarnos.
Thomas y Nicholas se inclinaron hacia adelante, concentrados en cada palabra.
- ¿Y qué sugieres, jefe? continuó una voz desconocida, fría y calculadora.
- Por el momento no podemos permitirnos cometer errores, respondió James, su tono molesto.
Un esca