Mundo ficciónIniciar sesiónAlessandro
Me pierdo en mis pensamientos, mientras contempló a mi mujer, que luego de la larga charla que hemos tenido ha quedado profundamente dormida. Se ve tan serena, tiene su ceño levemente fruncido, mientras que su boquita carnosa se encuentra entreabierta, quedando como la criatura más bella que han visto mis ojos.
Yo no podría pegar el ojo en todo el día, después de todo lo que me he enterado. Aún no puedo







