Francisco creía que Sabrina volvió a verle para hablar del proyecto de periferia norte.
No la recibió porque no quería oírla hablar de un trato. Le haría perder el control de sus emociones y sentir que su relación era sólo un trato.
A Francisco le preocupaba más no ser capaz de controlar sus emociones y hacerle daño.
En su vida, Sabrina era la única que podía afectar a sus emociones. Siempre que se enfrentaba a ella, no podía controlar sus emociones. Cada palabra de ella podía afectar su aleg