Carraspeé tan fuerte como pude, para llamar su atención. Y así fue; ante mi quejido, ellos se separaron. Mi mirada se encontró con la de Génesis, quien estaba sorprendida de verme; miré su boca, hinchada por aquel beso. Tenía ganas de matar a alguien en este momento; miré hacia él, quien también me miraba confundido.
—¡Ethan! —habló Génesis—. Veo que regresaron temprano. —¿Qué haces aquí? —Regresé mi mirada hacia ella y tuve que contener todo lo que tenía por dentro para no explotar en ese m