—¡El tiempo ha terminado! —gritaron al otro lado de la puerta, acompañado por golpes en la misma. Abrí mis ojos y vi la cara de frustración de Ethan. Le di un leve empujón y me levanté.
Tomé mi ropa deprisa; esos golpes me habían salvado. ¿Qué estaba haciendo? Él era el prometido de Dafne, no haría lo mismo que ella hizo conmigo. Estuve a punto de tener sexo con mi cuñado.
Ví hacia Ethan, quien también tomaba su ropa y se la ponía de nuevo. Ninguno de los dos decía nada; al parecer él también