—¡Matias mira! Génesis ha despertado —Escuché la voz de mi madre. Abrí mis ojos y una luz blanca dio directo en mi cara.
—¡Génesis! ¡Génesis! Hija, ¿Cómo te sientes? —abrí otra vez mis ojos y me encontré con mis padres, no entendía en donde estaba, pero los últimos recuerdos vinieron a mi mente.
—¡Mi amor! —escuché otra voz—. Nesi mi vida, al fin estás despierta.
Se trataba de Tomás.
—No te quiero ver —musité, él me miró sorprendido—. Lárgate de mi vida y déjame en paz.
—Todo tiene una expl