Para su sorpresa, Elena apareció acercándose lentamente, era como si no la hubiera visto nunca antes, comprendió al instante que por primera vez la veía con ojos limpios, sin sentirse obligado con mentiras ni buscando motivos para estar con ella, ahora la veía con un cariño incipiente que si le daban vida lo haría crecer hasta convertirlo en amor, de esa manera la vio más hermosa que nunca, no se detuvo en su semblante cansado, ni me sus ojos hinchados por el llanto, ni en su pelo suelto y sin