Mundo ficciónIniciar sesiónSaravi.
Borja camina hasta los hombres y de forma ordinaria hace que se levanten, empujándolos para que caminen hacia el centro de la casa, donde estamos nosotros. Poco a poco logro detallarlos, sus ropas están lo suficientemente sucias como para no distinguir el color y la forma de ellas, incluso la capa que tienen en sus rostros llega hasta la mitad del dorso. Sus manos amarradas están algo ensangrentadas y rojas por la presión de







