CAPITULO XV
LA PUERTA DE UN MUNDO NUEVO
“La Misericordia” y “La Aurora”, se mecían tranquilas junto a los galeones de guerra de Van Calder y Alonso de Matrán. Sus respectivas marinerías se afanaban en reparar los daños sufridos en batalla y ya poco les quedaba por hacer una vez concluidos los trabajos al cabo de tres días de que partiesen sus hermanos hacia el campamento indio de los nagarranchett. Se disponían a desembarcar junto a los holandeses y españoles para ir en busca de sus compañeros.