SOPHIE
De repente, una mano me agarra con fuerza y me comienza a llevar a la superficie. Toso y escupo el agua, mientras trato de recuperar el aliento. Abro los ojos y veo a mi salvador…
—¿Sophie, estás bien? —pregunta con total preocupación Cristóbal.
Le dirijo la mirada y con unas lágrimas en los ojos le respondo.
—Sí, lo estoy, gracias a ti.
—Me alegro saber eso —articula con una sonrisa amable, después de eso me abraza.
¿Cómo es que me atreví hacerle eso? Él preocupado por mí y yo huyendo p