CRISTÓBAL
Tomo asiento en mi silla giratoria en la oficina mientras termino unos enviar correos electrónicos y revisar documentos importantes. Mis dedos se mueven rápido sobre el teclado de mi portátil, mis ojos escanean los números y las gráficas en la pantalla. Algo no cuadraba bien. Más tarde hablaré eso con Beatrice.
Después de unos minutos de trabajo suspiró y me inclino hacia atrás en mi silla. Frotó el puente de mi nariz mientras cierro los ojos y dejo escapar otro suspiro, está vez algo