Thomas se entusiasmó al escuchar que mi madre aceptaba ponerlo a prueba, que exclamó:
—¡Con gusto haré lo que usted me pida!
Por mi parte, estaba sorprendida de que ella estuviera de acuerdo, que inmediatamente intervine para prevenir que se ensañara con él.
—Madre, te pido…
Sin embargo, mi progenitora me interrumpió:
—Lo que harán es ayudarme con los deberes de la casa.
Antes de que pudiéramos objetar, Marissa se levantó de golpe y, haciéndonos una señal para que la sigamos, dijo de nuevo.
—V