Mundo de ficçãoIniciar sessãoLorraine estaba harta de lidiar con ambos hombres tercos, que tras manifestar su malestar, dio media vuelta y empezó a marcharse para no seguir escuchando más tonterías. Thomas corrió hacia ella para intentar detenerla.
—¿A dónde vas? —preguntó angustiado.
—¡A mi casa! —respondió ella d







