Mundo ficciónIniciar sesiónEn una cafetería de lujo, Margaret esperaba con impaciencia a su invitado, mirando de vez en cuando hacia la puerta con la esperanza de que éste apareciera en cualquier momento. También dirigía su mirada hacia su teléfono móvil para comprobar la hora.
—¡Ash! Le dije que lo vería en punto de las 10 de la mañana, ¡ya pasaron cinco minutos! &ique







