La luna colgaba baja en el cielo, proyectando un suave resplandor sobre el claro. Me quedé allí sentada, perdida en mis pensamientos, sintiendo el peso de mis responsabilidades como líder de la manada. El viento susurraba entre los árboles y agradecí la soledad que traía, aunque sólo fuera por un momento.
"Hola Florida", una voz interrumpió mi ensueño. Levanté la vista y vi a Luna Paty, una joven licántropa de la manada vecina, acercándose con una sonrisa amistosa.
Le devolví una sonrisa, aunq