Clara la miró desde arriba, esbozando una sonrisa desdeñosa. —Así que también sabes tener miedo, Luna. No voy a matarte, pero haré que todo lo que has conseguido con tanto esfuerzo se desvanezca ante tus ojos. Quiero que sepas lo que es la impotencia.
—Clara, no puedes hacerme esto. Es una tortura inhumana.
—¿Humanidad? ¿Qué necesidad tengo yo de eso contigo?
Clara la agarró bruscamente del brazo.
Luna, que ya estaba débil por las torturas de Violeta y atada con cadenas, no pudo oponer resistenc