Diego abrazó a Clara en silencio, sin ninguna intención de presionarla.
—Señorita, dado que las circunstancias han llegado hasta aquí, podemos hablar de otras cosas más adelante. Lo más importante ahora es resolver tu situación actual. Sé que eres una persona inocente y no quieres entregarte fácilmente a alguien más, pero ahora no hay otra opción.
Diego inhaló profundamente y continuó: —Puedo asegurarte que lo que suceda esta noche no se lo contaré a nadie. Después de esta noche, nada cambiará,