En los últimos días, la salud de Diego había mejorado mucho, aunque aún tenía tos persistente.
Estaban a punto de llegar a la ciudad de Ávila cuando Lucas y Fernando se bajaron del barco en secreto.
Por un lado, tenían que entregar los documentos del contrato que Diego había firmado durante su tiempo en el barco y ocuparse de algunos asuntos de la empresa.
Por otro lado, debían asegurarse de que Clara no sospechara cuando se bajara del barco.
Cada día transcurría sin incidentes, y Dylan seguía l