La cena consistía principalmente en ingredientes ácidos, y aunque a Clara no le gustaban, probaba un poco de cada plato.
En los días siguientes, había más ingredientes ácidos en las comidas, y Clara casi vomitaba cada vez. Fue entonces cuando llamó a Darío. —Ahem, últimamente ha habido demasiados platos ácidos, estoy un poco cansada de ellos.
—De acuerdo, señorita, dígame qué le gusta y lo anotaré para que la cocina pueda prepararlo para usted.
Clara observaba atentamente cada expresión suya, ya