El primer encuentro comenzó con la pregunta de Clara: —¿Cómo está el pequeño Mimi?
—Está bien. La he dejado al cuidado de un amigo. Seguro que la tratará bien. El Doctor León temía que alguien no te cuidara adecuadamente, así que me pidió que viniera a cuidarte.
—Gracias entonces.
Después de pronunciar estas palabras, Clara se dio la vuelta y regresó a su habitación. ¿Era solo su imaginación?
Volver a encontrarse con un conocido no le causó alegría alguna, sino una extraña sensación.
Era como si