Violeta sostuvo la mirada directa de Diego. —Sí, ya había tenido suficiente de esa vida, así que escapé. Quería ver el mundo exterior, pero en ese entonces, yo era ingenua. Pensaba que aparte de mamá, todos los demás eran buenos...
Detuvo su voz en ese punto, sin continuar.
Diego continuó preguntando: —Incluso si mamá te lastimó, ¿qué enemistad tienes con Clari? ¿Por qué hiciste así a ella?
—Clari, Clari... —al mencionar ese nombre, los ojos de Violeta se tornaron gélidos de repente.
Sus emocion