Al mencionar a Ignacio, Andrea rodó los ojos sin piedad. —Una palabra, mujeriego.
—¿Es mujeriego?
—Sí, no solo con mujeres, incluso si pasa una monja frente a él, tendría que echarle un buen vistazo.
Clara se sintió aún más intrigada. ¿Podría ser este tipo el maquinador en la sombra?
—Hermana Suárez, ¿este chico te ha molestado de alguna manera? —preguntó Andrea, observando el rostro de Clara.
—Nada importante, solo estaba curiosa.
Los ojos de Andrea se movieron rápidamente. —Gracias a ti, hemos